Emotion Lab - Blog de Inbound Marketing

¿La tarifa de rediseño de tu web se te va de las manos? Toma el control

Escrito por Jordi Navarrete Fernández | 18/11/14 7:00

Una vez hayas tomado la decisión de contratar una agencia de programación y diseño web para desarrollar una web nueva o rediseñar tu web actual, es importante que sepas cómo aprovechar al máximo el presupuesto para que el equipo pueda pasar el mayor tiempo posible en lo que más te interesa: el diseño y el desarrollo.

En un proyecto web ideal, alrededor del 15-20% del tiempo se debe dedicar a la comunicación con el cliente y la gestión de proyectos, mientras que el 80-85% restante debe estar dirigido a implementar la estrategia, así como a tareas de diseño, redacción, codificación, optimización para motores de búsqueda (SEO) , y garantía de calidad (QA) .

Todas las empresas de diseño y programación web hacen una estimación de presupuesto de los proyectos basados ​​en sus propias fórmulas y procesos, pero todas deberían centrarse en mantener el presupuesto original, de manera que lo ideal es no tener que renegociar contratos, reasignar recursos  o ajustar los plazos. Desafortunadamente, muchos presupuestos de los proyectos web descarrilan cuando la comunicación entre cliente y del proyecto “gasta” el 30-40%  del tiempo, haciendo que quede menos para las otras actividades.

Todos hemos oído historias de proyectos de diseño de páginas web que nunca terminan, o cuyo precio ha acabado siendo 10 veces mayor a la estimación original. Mientras que gran parte de la responsabilidad del éxito del proyecto está en manos de la agencia de diseño web, hay algunas cosas que puedes hacer como cliente para asegurarte de que su proyecto sea un éxito.

1) El síndrome del “profesor distraído”

Detalles como faltar a horas de reunión, no responder a los correos electrónicos o dejar tus tareas incompletas hacen que tu agencia de diseño web deba pasar a ser, en parte, un servicio de recordatorio personal. Sabemos que empresarios y directores de marketing tienen una gran cantidad de demandas, así que es fácil sentirse desbordado.

Solución: Antes de comprometerse con un proyecto de rediseño web, asegúrate de que está claro lo que la agencia necesita de ti para completar el proyecto, la cantidad de tiempo que tendrás que dedicarle y tu capacidad de respuesta para facilitar delegar y que el proyecto fluya. Guarda un tiempo en tu agenda y cuenta que pasarás dos veces más tiempo del que te piden.

2) Un proyecto endeble

Cuantas más veces que cambias de dirección, más tiempo tendrá que dedicar tu empresa de desarrollo web a rehacer el trabajo o volver a comunicar los planes al equipo de desarrollo. Si te encuentras en modo de inicio, o tu empresa está creciendo rápidamente, tus necesidades de marketing pueden estar evolucionando día a día,  lo que puede hacer que sea difícil comprometerse en un diseño, un mensaje o en la arquitectura del sitio.

Solución: Lo mejor es que tu proyecto esté decidido y que sea tan “definitivo” como sea posible para evitar el rediseño y remodelación de un trabajo que ya de por sí es costoso.

3) La falta de dirección

Preguntarle a tu red de trabajo y mediar en las disputas entre socios comerciales o los miembros del equipo de marketing sobre la dirección de un sitio web (¡o de la propia empresa!) se come tiempo de producción y de diseño. Lo mejor es trabajar estos temas fuera del tiempo de reuniones del proyecto y sentarse a la mesa con una dirección clara.

Solución: Considera la posibilidad de invitar a tu agencia a participar en la fase de estrategia, que te servirá para asegurarte de que todos tenéis claro el sentido y los objetivos antes de comenzar el proyecto. Aclara tus objetivos de negocio, cliente ideal, buyer personas, sistema de correo, contenido y la arquitectura del sitio web antes de que comience el diseño y desarrollo del mismo.

4) Demasiados cocineros en la cocina

Preguntar a tu pareja, a tus suegros, al peluquero o a tu profesor de yoga lo que piensa en cada paso de un proceso de creación web puede hacer que te bailen las ideas con opiniones contrarias. Es comprensible que quieras validación, pero espera un poco y verás cómo la consigues en seguida en cuando tu sitio web se lance y la gente empiece a buscarte y encontrarte.

Solución: facilita que tu equipo de proyecto web pueda mantener la concentración y confía en que utilizará tu presupuesto de proyecto de manera eficiente. Designa a una persona para que actúe como persona de contacto para evitar el envío de mensajes contradictorios a tu equipo de diseño web.

5) El síndrome del emprendedor o “yo valgo para todo”

Los empresarios, emprendedores y dueños de negocios se caracterizan por pensar que pueden hacerlo todo ellos mismos. Es aconsejable ser realista acerca de cuánto tiempo podéis comprometeros tú y tu equipo con el desarrollo de contenido del sitio web sin asistencia profesional.

Solución: Comienza a trabajar en el contenido de tu web tan pronto como sea posible (de nuevo, guarda tiempo en tu calendario para centrarte en la escritura). Si no te surgen las ideas, pregunta a tu red de empresa para encontrar a un escritor profesional y mantener las cosas en movimiento.

6) El perfeccionismo

Muchas personas piensan que su sitio web tiene que ser perfecto antes de que pueda ser útil. En realidad, si has hecho la elección inteligente de tener tu sitio en un sistema de gestión de contenidos fácil de usar, es muy sencillo actualizar el contenido por tu cuenta y sobre la marcha.

Es mucho mejor lanzar algo que puedes seguir mejorando en vez de sentarte durante meses con un sitio web casi terminado al que siempre le encontrarás puntos de mejora.

Solución: Considera la posibilidad de hacer un enfoque gradual para tu proyecto. Lanza una web que sea viable para dar servicio a tus clientes y clientes potenciales, comienza a recoger datos sobre la forma en que están participando e interactuando con tu web, y luego lanza más contenido y funcionalidades.

7) Pago las facturas con retraso

No son justos los rumores sobre empresas de diseño web que quieren ser “cazadores de recompensas” por tener que perseguir a los clientes hasta el punto de retener el lanzamiento de sitios web hasta que se les paga. Los proyectos web pueden ser realmente muy costosos, y no contar con los recursos económicos necesarios puede convertirse en un hándicap real para las pequeñas empresas o las empresas de rápido crecimiento.

Solución: Paga a tiempo de acuerdo con los términos de tu contrato, o elabora un plan de pagos para tener cerca a tu empresa de diseño web: te puede ser muy útil en el futuro.

La clave para el éxito de un proyecto web es precisamente entender que para tener éxito ambas partes (cliente y empresa de diseño web) tienen que creer en él. Al igual que en un matrimonio, cada uno en la relación tiene que estar trabajando hacia la misma visión de éxito y siguiendo las mismas reglas de comunicación.

Tu empresa de diseño web tiene que comprometerse tanto con ser un buen socio de servicios que te hará convertirte en un buen cliente. Si trabajáis juntos hacia una visión compartida de éxito, ¡realmente podréis vivir felices para siempre!

¿Te podemos pedir la mano? Pídenos un presupuesto para el rediseño de tu web.